PRESENTACIÓN
El entorno económico actual resulta extremadamente exigente, tanto para las empresas privadas de cualquier sector o tamaño, como para las organizaciones del sector público o no gubernamentales.
Esta exigencia se traduce en la necesidad de contar con un equipo de dirección sumamente preparado, que ejerza un auténtico liderazgo en todas sus relaciones, en el seno de la misma organización y en sus relaciones externas con clientes, proveedores, etc.
Así mismo, resulta casi imprescindible disponer de un plan estratégico que contemple el medio y largo plazo, junto con otro plan táctico a corto plazo, ambos debidamente desplegados dentro de la organización.
Todo ello, unido a una eficaz y eficiente gestión de sus procesos y de todos los recursos disponibles: humanos, económicos y financieros, materiales, tecnológicos, informativos, etc.
El éxito de las operaciones pasa por llevar a cabo un seguimiento de los logros alcanzados, tanto en relación con los propios objetivos como con la evolución de los de la competencia. La definición de la Estrategia, materializada en líneas estratégicas y objetivos estratégicos requiere su despliegue por medio de indicadores, metas e iniciativas, hasta llegar el alineamiento económico y personal. Es lo que reconoce como Balanced Scorecard, o Cuadro de Mando Integral.