PRESENTACIÓN
La producción ajustada o Lean Manufacturing permite la mejora de los resultados mediante la eliminación del desperdicio y de todas aquellas operaciones que no aportan valor añadido.
La transformación Lean de una empresa permitirá eliminar las diferentes causas de desperdicio, como son: defectos, sobreproducción de bienes, inventarios excesivos, operaciones y tareas innecesarias, movimientos de personas no necesarios, transportes de materiales y esperas.
El pensamiento Lean se basa en hacer "más" con "menos", es decir en aportar más valor utilizando menos recursos. Para ello se utilizarán una serie de herramientas que permitirán gestionar la organización de manera más efectiva, eliminando las operaciones sin valor añadido y centrando la actividad en aquello que el cliente percibe como "valor" del producto o servicio que demanda.
La empresa Lean funcionará sistemáticamente en modo "pull" (es decir, sólo se harán aquellas operaciones que demande el cliente final o una etapa posterior del proceso). Al mismo tiempo y para garantizar que no se producirán interrupciones indeseadas del flujo se mejorará el proceso mediante la utilización de las técnicas de mantenimiento preventivo (TPM), la agilización de los cambios de herramienta (SMED), la simplificación de los controles haciéndolos más visuales (Factoría Visual), se evitarán los errores y las pérdidas de tiempo mediante el orden y la estandarización (5S) y se optimizarán los procesos identificando los cuellos de botella y balanceando las operaciones. El análisis de los procesos para permitir su optimización y mejora se realizará utilizando las técnicas de análisis de problemas como Seis Sigma o los equipos Kaizen Blitz.
Todas estas herramientas podrán aplicarse no sólo en entornos de fabricación, sino también a los procesos de soporte e indirectos, y en empresas de servicios (Lean Enterprise).
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